una ciudad
Himno gris
Tarde de lluvia.
El viento arrecia trayendo el pasado.
Llueve afuera y en mí se instalan volcánicas soledades de una ciudad que guardo y paseo conmigo.
No camino ya en sus calles largas donde las casas miran paralelas al tiempo.
Ayer, fiestas de colores y juegos de cirqueros ahogaron la bulla y el sol de los andenes.
Llueve a lo largo de corredores grises y los aleros cóncavos del tiempo interrogan la sed, el goce de la risa.
Ahora que llueve, la ciudad que vive en mí sucumbe a los recuerdos y agoniza un sueño más en su escenario